Afinador pianos: Barcelona, Terrassa, Sabadell, Vallès Occidental, Coruña, Lugo, Santiago de Compostela y Orense. 678.45.48.84 - 93.780.61.15
Historia

El instrumento musical de cuerda más antiguo, que inicia la línea evolutiva y que culmina en lo que hoy conocemos como piano, es la Cítara. Este instrumento es originario de África y del sudeste de Asia y se remonta a la Edad de Bronce (alrededor del año 3.000 a .C.). Consistía en un conjunto de cuerdas dispuestas sobre una tabla, que se hacían vibrar mediante los dedos, las uñas o algún objeto punzante.

Posterior a la cítara fue el Monocordio (importado de Egipto a Grecia), el cual presentaba ligeras variaciones. Estaba construido con una única cuerda, vibrando sobre una pequeña caja de resonancia construida de madera. Este instrumento fue utilizado por varios matemáticos a lo largo de la historia para realizar sus estudios, como el griego Pitágoras, que realizó sus estudios sobre las relaciones entre los intervalos musicales, y Euclides, que basó la geometría euclidiana en las divisiones de este instrumento.

El siguiente paso evolutivo lo constituyó el Salterio: de forma trapezoidal construido sobre los principios de la cítara. Poseía una rudimentaria tabla armónica y pequeños puentes tonales. Originario de la antigua Grecia.

Una variación del salterio la encontramos en el Dulcimer: semejante al salterio, pero pensado para que sus cuerdas no sean tocadas con las manos, sino para que sean percutidas. Procedente de Europa centro-oriental, aún es utilizado por la civilización musulmana de los gitanos de Europa central.

La idea de interponer algún tipo de aparato mecánico entre las cuerdas y los dedos no es tan antigua, y conforma uno de los últimos pasos en la evolución del piano. Se supone que los primeros intentos en este sentido tuvieron lugar alrededor de los siglos XII y XIII.

Entre estos instrumentos encontramos al Clavicordio, (instrumento de teclado), en el cual las cuerdas eran puestas a vibrar mediante un pequeño clavo o una aguja metálica a través de unas teclas que hacían mover la aguja o clavo para que vibrara la cuerda. Se ideó en Italia en el siglo XV.

Contemporáneo al Clavicordio es el Harpiscordio o Clave: las cuerdas eran puestas a vibrar mediante un plectro o con la punta de las plumas de las aves. A la misma categoría pertenecen el virginal y la espineta.

Alrededor del año 1695 un italiano llamado Bartolomeo Cristofori (Padua 1655 – Florencia 1731) comenzó a construir un instrumento que, aunque básicamente era de una especie similar al Clavicordio y al Harpiscordio, incluía en el diseño de su mecanismo un concepto revolucionario.

Puesto que tanto el Clavicordio como el Harpiscordio ponían a vibrar las cuerdas mediante algún tipo de púa o plectro, las cuerdas comenzaban a vibrar siempre con el mismo volumen y tono independientemente de cuan rápida o lentamente se presionaran las teclas.

En el instrumento desarrollado por Cristofori el elemento que ponía las cuerdas a vibrar era una pieza de madera con la forma de un martillo cuya punta estaba recubierta de cuero. Esto no producía un sonido metálico y estridente como en el Clavicordio y el Harpiscordio sino un sonido mucho más dulce y sostenido.

Además, el mencionado martillo tenía un sistema de escape mediante el cual era posible variar tanto el volumen como así también el tono del sonido. En este instrumento estaba notablemente aumentada la capacidad expresiva musical ya que en él no era solamente posible producir un determinado sonido siempre al mismo volumen y tono, como se mencionó acerca de los dos instrumentos que anteceden al piano, sino que también era posible producir sonidos con más o menos volumen que otros y producir una muy ligera variación tonal. Y todo esto, claro está, era posible hacerlo desde el teclado, según como éste se tocara.

Movimientos rápidos y bruscos de la tecla producían sonidos de gran volumen y brillantes; movimientos lentos y apaciguados producían sonidos de menor volumen y más dulces en cuanto al tono.

Éste fue entonces el primer piano que se construyó aproximadamente en el año 1711. Bartolomeo Cristofori lo llamó "Forte-Piano", nombre que no significaba nada más que hacer referencia a lo que acabamos de decir como sus principales características: que el instrumento podía producir sonidos fuertes (forte) y suaves (piano). Hoy en día utilizamos más comúnmente la palabra Piano para referirnos a este instrumento.

Bartolomeo Cristofori construyó tres pianos en toda su vida. La caja de uno, fechada en 1720, está en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York; otra, de 1726, está en el Museo de la Universidad Kart Marx de Leipzig.

Desde los primeros pianos del italiano hasta los pianos actuales muchas mejoras y avances se han hecho, pero el concepto y la idea fundamental para su construcción continúan siendo las mismas.
Se han optimizado materiales para lograr una mejor calidad de sonido, se ha aumentado paulatinamente el número de notas para ampliar la capacidad musical del instrumento y se ha mejorado el diseño para lograr una mejor “perfomance”. Pero el concepto fundamental de Forte-Piano como un instrumento capaz de lograr sonidos fuertes y suaves permanece siendo el mismo.